¿Qué fue de..?

Os preguntaréis quién es. Muchos ya lo sabréis, pero para los despistados, no se trata de Jordi Sánchez, cantante del grupo de Techno-pop y Electro pop, OBK, sino del máximo goleador en la historia de la selección argentina, Gabriel Omar Batistuta. Más conocido como Batigol,  el ex futbolista de la Fiorentina, entre otros equipos,  podría haber dado el pego perfectamente como un príncipe, dada su elegancia fuera de los terrenos de juego, pero se quedó con ella dentro de los campos de fútbol.

A sus 43 años, es el actual manager del Club Atlético Colón, equipo perteneciente a la ciudad de Santa Fe,  Argentina,  y que milita en la máxima categoría  del fútbol argentino. Gabriel aportó para la albiceleste, nada menos que 56 goles en 78 partidos, convirtiéndole en el jugador ilustre por excelencia para su país. De hecho, tan buen resultado le dio su promedio goleador, 0,72 tantos por encuentro, que es en la actualidad el séptimo goleador en la historia de los mundiales y el argentino que más dianas anotó, un total de 10. Sus tres participaciones en las copas del mundo de USA’94, Francia’98 y Corea-Japón’02 le avalan como uno de mejores atacantes que ha dado este deporte.

Inició su carrera en la Primera División de Argentina, en el Newell’s Old Boys, durante la temporada 1988-99. Un único año que le sirvió para dar el salto a uno de los grandes, los millonarios de River Plate. Un rendimiento de tan sólo 8 goles, propinó a que en la temporada siguiente fichará por el eterno rival, el Boca Juniors. Colores que defendió con profesionalidad y que le sirvieron para alcanzar una cifra goleadora más que respetable, 19 tantos durante la campaña 1990-91.

Llegó el turno de Europa, el argentino se había consagrado en el fútbol sudamericano, pero le quedaba lucirse en el escaparate más prestigioso, en el del viejo continente. Aterriza en la Fiorentina durante el verano de 1991. En el conjunto de la Serie A, el argentino se convirtió en uno de los mejores futbolistas extranjeros que ha pasado por Italia. La campaña 1994-95, le consagró como tal, obtuvo el reconocimiento del máximo goleador del Scudetto con 26 goles, sin olvidar el récord de 11 partidos consecutivos marcando. Nueve temporadas en la Fiore,  a razón de 207 tantos en un total de 332 encuentros acumulados con los lilas.  En la campaña 1995-96, de la mano de Claudio Ranieri, Batigol saboreó las mieles de la victoria con la conquista de la Copa y Supercopa italiana.

A mediados del año 2000, Batistuta de la melena dorada, abandona la Fiorentina para recalar en las filas del AS Roma. En un equipo liderado por el experto de las competiciones ligueras, Fabio Capello, Batigol amplía su palmarés con la conquista de la Serie A, y tres meses más tarde, con la llegada de la Supercopa Italiana a la capital italiana.  Tres temporadas en las filas romanas con 33 goles sumados. En enero del año 2003, tuvo un paso fugaz durante media temporada por el Inter de Milán. El argentino, a sus 34 años, comenzó a plantearse el final de su carrera: 2 goles en apenas 12 encuentros disputados con los milaneses.

El verano de ese mismo año, se oficializó su fichaje con el club catarí Al-Arabi. Militó durante una temporada en una liga de menor competitividad, pero con un coeficiente goleador muy a su nivel, a un gol por partido, en los 26 que disputó. Al igual que le sucedió al Cisne de UtrechtMarco Van Basten, sus maltrechos tobillos le obligaron a retirarse. A diferencia del holandés, que lo hizo con 29 años, el argentino colgó las botas a los 36 inviernos.

En su jubilación hizo sus pinitos en el mundo del Polo, en las filas del Club Atlético Boca Juniors. Con los argentinos, alcanzó incluso su primer título en esta modalidad, la copa Stella Artois.

Batistuta será recordado como uno de los mejores goleadores, sí, pero también como uno de los atacantes más elegantes que ha regalado el fútbol. En su carrera jamás le faltaron los halagos futbolísticos, y menos las distinciones como deportista. Muestra de ello, son los númerosos premios obtenidos: máximo goleador de la Copa América (6 goles) de 1991, premio al RSS al mejor futbolista del año (2do lugar) en 1998, Bota de plata en  el mundial de Francia’98 (5 goles), ganador como el tercer jugador mundial de la FIFA en 1999, galardonado en 2004 como uno de los futbolistas FIFA 100, entre otros premios.

Una lista interminable de reconocimientos, sin olvidar, a que es el máximo goleador en la historia de la Fiorentina con 207 dianas. Es tal el cariño que le tienen en Florencia, que en el año 2006 recibió las llaves de acceso a la antigua ciudad italiana.  Gabriel Batistuta, un futbolista que consiguió un total de 355 goles en los 633 partidos que disputó como profesional, 355 razones para recordarlo como uno de los eternos.

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